Si te
pregunto... quién eres... qué respuesta me das... Soy Tal persona, vivo en tal
lado, tengo tal nivel educacional o económico, tengo hijos, familia, amigos
etc... Pero esa respuesta no responde la pregunta. En todos los idiomas
conocidos cuando se habla del YO se coloca fuera del cuerpo, de la mente, del
espíritu. Observa, por ejemplo, como decimos en Español YO tengo un cuerpo, YO
tengo un alma, YO tengo un espíritu, una mente etc.
Hasta en el lenguaje diferenciamos el cuerpo, la mente, el espíritu, y todos esos atributos del verdadero YO la verdadera Esencia Intima, el Ser Interno, lo que verdaderamente somos y que se manifiesta a través del cuerpo, sentidos, mente etc....
Ese YO está formado por
vibraciones, y todo lo que hacemos en nuestro diario vivir es sumergirnos en un
universo de vibraciones...
Comemos,
por ejemplo, y los alimentos después de la digestión se convierten en moléculas
de proteínas, o de carbohidratos o grasas o vitaminas que a su vez se
convierten en átomos que están girando, vibrando, dándonos energía, reponiendo
nuestro desgaste...
En cada vida, esa energía que
ahora late en un cuerpo procede de otros cuerpos en los que también se
manifestó, para aprender, para conocer, para vivir y disfrutar.
En el
transcurso de nuestras vidas vamos haciendo cosas buenas y cosas malas. Ahora
bien ¿qué es lo bueno y que es lo malo? Si nos fijamos en las leyes de los
países nos equivocaríamos porque para lo que es bueno en unos lados es malo en
otros y así también en la historia de la humanidad. Sin embargo, el
conocimiento superior nos enseña que BUENO es todo aquello que nos ayuda a
avanzar espiritualmente, a evolucionar positivamente, a ascender en la escala de
la evolución a ser cada día mejores seres humanos, a lograr con nuestras
acciones, pensamientos y vida subir un escaloncito más en la etapa hacia la
perfección y la unión con el Absoluto de donde procedemos. Malo es aquello que
nos retarda la evolución, que nos estanca, que nos perjudica a nosotros y a los
demás, incluso al ambiente, a los animales, las plantas a todo lo que entramos
en contacto.
A medida
que vamos aprendiendo y avanzando espiritualmente nos percatamos de esta gran
Verdad y entendemos que cada persona, en una etapa determinada está viviendo lo
que en esa etapa tiene que vivir según todo aquello BUENO que haya acumulado en
su KARMA (o sea, a lo largo de vidas pasadas) y por tanto también viene a
cumplir o recibir el pago de acciones MALAS realizadas en el pasado (aquellas
que en esta u otras vidas hayan perjudicado su evolución o la de los demás).
Como se ve no se trata de un castigo de Dios ni de nada injusto sino
simplemente de recibir el efecto de una causa: si una persona se lanza de un décimo
piso en un edificio lo más probable es que cuando se caiga al pavimento
muera... la muerte no es ningún castigo, es la consecuencia de sus actos, es el
efecto de una causa.
Si una
persona come demasiado de noche y vuelve a comer y luego tiene indigestión y
dolores de estómago no es castigo de nada ni de nadie, es el efecto de una
causa.
Precisamente
esta es la Ley de la Justicia y la que demuestra el Gran Amor Infinito de Dios
porque si nada más tuviéramos una sola oportunidad en medio de la Eternidad,
con nuestra ignorancia y torpeza... como podríamos ascender a metas superiores.
Mediante la
Ley del Karma podemos entender porque hay personas que aparentemente todo le va
muy bien económicamente, por ejemplo, y que sin embargo causan daño, y otras
personas muy buenas que tienen problemas.
En uno y
otro caso se trata de un aprendizaje.
El buen
karma no consiste en no tener dificultades sino en tener la actitud mental,
espiritual y personal adecuada para entender lo que está ocurriendo y sacar el
mejor partido de esa situación.
Por ejemplo, hay personas
sumamente avariciosas, egoístas, que necesitan dinero y dinero y que inclusive
son capaces de matar para lograrlo y si pierden el dinero pues serían capaces
de suicidarse. Pudiéramos decir que estos son pobres ricos. Gentes que está
pagando un Karma y aunque tengan dinero, no son felices. Hay otros que tienen
dinero y son felices, otros que no tienen y son muy felices también o muy
infelices según el caso.
Cuando entendemos todo esto no
juzgamos a nadie porque nos damos cuenta que cada cual está dando lo que puede
según su entendimiento y su escala en la evolución.
Por eso, si
alguien trata de herirte y eres una persona evolucionada simplemente te inspira
compasión porque te das cuenta que las buenas personas nunca tratan de herir a
nadie y si alguien lo está haciendo es porque no está muy evolucionada y esto
es muy triste y merece tu compasión.
Cuando se
habla de quemar el Karma hablamos que en una reencarnación se nos dan
determinados momentos duros para adelantar en la deuda que tenemos con la vida,
pero al mismo tiempo recibimos Karma positivo que lamentablemente muchas
personas no saben aprovechar cuando lo tienen y luego se lamentan que la vida
les trata mal cuando lo cierto es que constantemente les ha estado regalando
salud, vitalidad, esperanza, amigos, familiares, vista para ver las maravillas
de la Creación, oídos para disfrutar la buena música, manos para tocar, un
cuerpo para disfrutar la intimidad con otras personas, el contacto con el agua
y el Sol.
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